La distancia.
Que palabra tan significativa para la vida.
La distancia, esa que nos separa de las cosas mas preciadas.
Esa que duele tanto.
La distancia entre el y ella.
La distancia minima entre dos personas que estando juntas igual hay distancia.
Ese amor que nos mantiene distantes.
Esa palabra que parece tan indefensa pero duele cuando llega a nuestras vidas.
La distancia sera dolorosa para todos... pero no eterna.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Entonces
Cuando las nubes decidan cambiar de color, cuando sean las estrellas dueñas del universo, cuando el sol deje de desprender calor, cuando el aire del viento sea totalmente preso...
Cuando la Tierra gire en sentido contrario, cuando ya no sean cuatro las estaciones, cuando lo más reconocido ya no sea legendario, cuando no haya sentimiento en las canciones...
Sólo entonces, cuando eso pase... Dejaré de quererte como si no hubiese mañana, dejaré de intentar hacerme entender a mi misma que es todo esto que siento, dejaré de intentar explicárselo al resto, dejaré de morir de rabia por todos aquellos que hablaron sin sentir...
Sólo entonces dejarás de ser la esencia de mi vida ... Lo único que necesito para sobrevivir.
Cuando la Tierra gire en sentido contrario, cuando ya no sean cuatro las estaciones, cuando lo más reconocido ya no sea legendario, cuando no haya sentimiento en las canciones...
Sólo entonces, cuando eso pase... Dejaré de quererte como si no hubiese mañana, dejaré de intentar hacerme entender a mi misma que es todo esto que siento, dejaré de intentar explicárselo al resto, dejaré de morir de rabia por todos aquellos que hablaron sin sentir...
Sólo entonces dejarás de ser la esencia de mi vida ... Lo único que necesito para sobrevivir.
Te quiero, ¿lo entiendes? Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Podría repetirlo hasta que mis labios se sequen y las palabras dejen de tener sentido. Podría escribírtelo en francés o en chino, al revés, con letras rojas o con tinta invisible. Podría tatuármelo en la frente, para que lo vieras cada vez que me miraras. Podría hacer que un avión lo escribiese en el cielo, como en las películas, o que apareciese en el marcador, en el medio de un partido. Pero no me gustan los aviones ni los partidos, ni se hablar chino ni francés, me dan miedo las agujas y nunca supe encontrar tinta invisible. Solo me queda decírtelo. Te quiero ¿lo sabías?
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